El uso específico de los mononutrientes

El uso específico de los mononutrientes

Cuando hablamos de nutrientes, determinar el tipo, cantidad y momento adecuado para suministrarlos es más complejo de lo que a priori podría parecer. Afortunadamente, CANNA lleva décadas investigando en el desarrollo de fertilizantes que aporten la cantidad y proporción de nutrientes precisa a tu cosecha. En CANNA, hemos simplificado el proceso de nutrición alineando nuestra línea de nutrientes con nuestros sustratos (nuestros productos Coco, Terra Professional Plus, Bio Terra Plus y Aqua clay pebbles). Cuando nuestra línea de nutrientes es administrada correctamente en el medio adecuado, y tanto las plantas como su entorno son tratadas como es debido, los resultados deberían ser satisfactorios.

Comencemos por utilizar los nutrientes adecuados

Los productos CANNA han sido desarrollados para proporcionar las cantidades específicas de macronutrientes (nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y azufre) y micronutrientes (hierro, cobre, zinc, manganeso, molibdeno y boro) necesarias para las plantas. La proporción de nutrientes es determinada por las relaciones que se establecen entre ellos.

Calcio guía deficiencia
Calcio guía deficiencia

Este equilibrio entre nutrientes juega un papel muy importante en la alimentación de la cosecha, ya que, incluso proporcionándole todos los nutrientes necesarios, si la proporción entre ellos no es la adecuada podría presentarse un problema de deficiencia de algún elemento. Esto es debido a que los nutrientes que son similares en su esencia compiten por ser absorbidos por la planta y, considerando que tanto la planta como el sustrato disponen de una capacidad de almacenamiento limitada, si se administra un nutriente, proporcionalmente, en mayores cantidades que otros, este tendrá ventaja para hacerse hueco en los lugares de almacenamiento disponibles. Por ejemplo, demasiado amonio podría dar lugar a una deficiencia de calcio, magnesio o potasio debido a esta competición entre nutrientes.

Otro escenario que podría dar lugar a una deficiencia de nutrientes se da cuando se combinan dando lugar a un compuesto que no puede ser absorbido por la planta. Un ejemplo de ello sería cuando altas concentraciones de calcio y fosfato se combinan directamente, sin dilución, ya que se forma un residuo viscoso que no puede ser absorbido por las plantas propiciando una deficiencia de calcio y fósforo.

El manejo de los nutrientes es más complejo aun cuando se trata de cultivos en sustratos inertes (lana de roca, arcilla expandida, arena), ya que, al contrario que ocurre con el suelo, este tipo de sustratos no contienen una reserva de nutrientes que ofrecer a la planta en caso de presentarse una deficiencia de alguno de ellos. Con estos sustratos será necesario mantener un control exhaustivo de las proporciones y cantidades de nutrientes administradas, y es por ello que CANNA, tras estudiar todas las posibilidades, haya generado líneas de nutrientes específicas para cada medio, lo cual sumado a una práctica de cultivo correcta, garantizará un cultivo con el menor número de problemas posibles y una cosecha satisfactoria. En estos casos el uso de mononutrientes será innecesario.

Situaciones en las que será necesario el uso de mononutrientes

En algunas ocasiones será necesario añadir mononutrientes al cultivo para corregir deficiencias. Esto solo debería darse en caso de necesidad y una vez llevado a cabo un diagnóstico preciso del problema, ya que, si no se administran correctamente, las plantas podrían acabar dañadas. Los escenarios más comunes que requieren de mononutrientes incluyen el uso de agua de mala calidad, la reutilización del sustrato, cambios de pH y los casos en los que haya que arreglar errores que, como todos los cultivadores estarán de acuerdo, pueden cometerse y se comenten.

Mejorar la calidad del agua

Es esencial conocer la calidad del agua que vas a utilizar en tu cosecha. Generalmente, esta información la proporciona la propia empresa distribuidora de aguas, pero el modo de obtener un informe detallado al respecto es haciendo que un laboratorio acreditado te la analice, ya que no podremos hacer crecer un cultivo sano sin un conocimiento pleno de lo que estamos haciendo. Tanto los departamentos de agricultura de las universidades como los laboratorios privados pueden llevar a cabo dichos análisis a un precio razonable. También se puede analizar el agua en casa con un medidor de EC, sin embargo, no es muy recomendable debido a la posible falta de precisión de los resultados.

Los cultivadores necesitamos conocer el contenido en minerales, sales y metales del agua. Los resultados se miden en miligramo por litro (mg/l) o partes por millón (ppm). El agua con una alta concentración de minerales, sales y metales conduce mejor la electricidad, por lo que tendrá una mayor conductividad eléctrica (EC), medida como mS/cm. La EC es otro de los factores que nos hablan de la calidad del agua. Por otro lado, el agua también se puede calificar como dura o blanda. El agua blanda tiene una baja concentración de carbonato de calcio y carbonato de magnesio, mientras que en el agua dura ambos compuestos se presentan en concentraciones más altas. También hay que tener en cuenta que el agua blanda tiene menos capacidad para amortiguar el pH que la dura.

Si utilizas agua blanda, ósmosis inversa o agua altamente purificada, puede que necesites de un aporte de calcio y magnesio, que es donde los mononutrientes de CANNA entran en acción. Los fertilizantes de CANNA para Coco y para nuestros sustratos con base de turba (como son el Terra Professional, el Terra Professional Plus y el Bio Terra Plus) están diseñados para funcionar mejor con agua con una EC de 0.2-0.4 mS/cm, por lo que habrá que añadir calcio y magnesio hasta alcanzar esos niveles. Los fertilizantes de CANNA AQUA para hidroponía están diseñados para dar su máximo rendimiento con agua blanda y, por último, tienes nuestra línea de CANNA HYDRO disponible en dos versiones, una para agua dura y otra para blanda, simplificándolo todo aun más.

Si estás trabajando con agua dura con una EC mayor que 0.4 mS/cm (300 ppm) o con más de 500 ppm de sodio, te recomendamos la ósmosis inversa. De este modo, parte del agua se mezclará de nuevo en con la de ósmosis inversa hasta alcanzar una EC de 0.2 en los casos en que estemos utilizando sustrato de Coco o turba. Sin embargo, antes de comenzar a mezclar tienes que conocer el contenido en nutrientes del agua, ya que, si esta tiene un alto contenido de sodio y/o cloro, puede que tengas que limitar la cantidad de agua que vaya a volver a mezclarse base y hacer uso de los mononutrientes de calcio y magnesio para ayudar a subir la EC.

Reutilizar el sustrato

No se recomienda la reutilización de los sustratos con base de turba, pero, si se decide reutilizar Terra Profesional Plus o Bio Terra Plus, puede que sea necesario añadir mononutrientes. Estos sustratos vienen preparados con un nivel de cal óptimo para que el pH se mantenga equilibrado durante todo el ciclo de cultivo y para proporcionar una base de nutrientes. Una vez terminado el ciclo de cultivo dichos nutrientes habrán sido absorbidos, por lo tanto, cuando se prepare el sustrato para otro ciclo de cultivo será necesario añadir calcio y magnesio (que actuarán potencialmente como cal), hierro y oligoelementos para mantener el equilibrio de nutrientes y el pH adecuado.

CANNA Terra Professional Plus Bio Terra Plus

La cantidad de nutrientes absorbida y, por lo tanto, la que tendrá que ser repuesta, dependerá del tipo, tamaño y periodo de cultivo que ha ocupado el sustrato previamente. Para saber realmente la cantidad de nutrientes que se necesitará añadir al sustrato a reutilizar, este deberá ser analizado en un laboratorio. Algunos cultivadores han desarrollado su propia tabla derivada de su experiencia.

Generalmente la reutilización del sustrato de Coco no requerirá de mononutrientes, pero no hay que olvidar que en ningún caso se recomienda la reutilización de un sustrato para semillas o esquejes, ya que son frágiles y vulnerables. Si se decide reutilizar un sustrato es mejor hacerlo para plantas sanas y ya crecidas.

Responder a los cambios del pH

En algunas ocasiones el pH del agua puede variar debido a factores como, por ejemplo, un cambio en el suministro, un filtrado inadecuado o un desequilibrio de nutrientes. El valor idóneo del pH de la solución de nutrientes que se da con nuestra línea de productos suele ser 6.0, pero nos podemos esperar una fluctuación entre 5.6-6.2. Cuando el pH es demasiado alto o bajo algunos nutrientes no se presentan en cantidades suficientes para cubrir las necesidades de la planta y en estos casos será necesario añadir mononutrientes rápidamente para evitar problemas por deficiencia de algún nutriente. Por ejemplo, un pH muy alto durante la fase vegetativa podría resultar en una deficiencia de fósforo, mientras que un pH demasiado bajo durante la fase de floración puede provocar una deficiencia de potasio. En ambos escenarios será necesario acudir a los mononutrientes como solución temporal, sin embargo, la solución definitiva consistirá en reajustar el pH al nivel adecuado, lo cual dependerá de la línea de nutrientes y sustrato utilizados.

Enmendar errores

Siempre puede haber cosas que se nos escapen: el aporte de nutrientes no fue el adecuado, se produjo un cambio en el suministro de agua, falló el sistema de irrigación, etc. Estos problemas pueden dar lugar a deficiencias de nutrientes, pero pueden ser remediadas con el aporte de mononutrientes. Sin embargo, antes de apresurarnos a administrar mononutrientes a nuestra cosecha debemos asegurarnos de lo que esta necesita realmente, para ello, habrá que examinar las plantas y analizar los factores que pueden haber dado lugar al desajuste. Nuestra guía de las deficiencias te ayudará a llevar a cabo un diagnóstico del problema.

El uso específico de los mononutrientes

Uso adecuado de los mononutrientes

Ya que el diagnóstico de un problema o deficiencia de un nutriente específico puede resultar complicado de determinar con total precisión, es importante monitorizar de cerca las plantas una vez administrados los mononutrientes. En algunos casos la cantidad de mononutrientes a aportar será la señalada en la etiqueta del producto, pero en otros quizá sea más acertado suministrar una dosis menor.

El mejor modo de determinar la cantidad correcta a administrar es llevar una muestra de tus plantas a un laboratorio para su análisis. Tras decidir lo que, a priori, parezca la mejor opción, un periodo de prueba de entre 3-10 días será suficiente para determinar si ese mononutriente ha sido la opción adecuada y si ha sido aportado en los niveles pertinentes. Ocurre con frecuencia que las plantas de más edad no presentan cambios con el tratamiento, pero si los mononutrientes se administran correctamente, las plantas más jóvenes mostrarán una notable mejoría.

Todos los mononutrientes de CANNA pueden ser absorbidos por las raíces, pero el nitrógeno, magnesio y hierro también pueden ser absorbidos por las hojas. Sin embargo, no se aconseja rociar las hojas durante la floración. Tampoco se deben rociar las plantas con mononutrientes cuando la EC de la solución de nutrientes sea mayor de 1.5 o el pH sea menor de 6.2, ya que podrían quemarse las hojas.

Expectativas

La obtención de una buena cosecha es un arte, una ciencia, un trabajo duro que, en ocasiones, requiere de un poco de suerte. CANNA se enorgullece de poder decir que sus productos son el resultado de una intensa y extensa investigación científica. Todas las líneas de productos CANNA han sido diseñadas para dotar al cultivador de las herramientas necesarias para alcanzar cosechas con éxito. En determinadas ocasiones habrá que recurrir a los mononutrientes, pero, tal y como se ha explicado, deberán de administrarse con cuidado para evitar cualquier daño a la planta. En CANNA estamos para ayudarte a determinar el problema, guiarte en su solución y quizá hasta darte algo de buena suerte.

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