Todos lo hemos visto en algún momento en tomates o fresas que han estado en el frigorífico demasiado tiempo y que han quedado completamente cubiertas por una capa peluda de moho; algo no muy atractivo para nuestros sentidos.

Esta capa peluda suele ser Botrytis cinerea, el hongo parasitario también conocido como moho gris o podredumbre gris, el cual produce escalofríos a muchos cultivadores. Botrytis puede darse en flores y frutos, particularmente al final de la floración o el momento de maduración del fruto, y, principalmente, en cosechas de exterior expuestas a la lluvia y a la humedad. Ataca a las plantas débiles o a las que están muriendo, sirviendo así de apoyo en el proceso de reciclado de la naturaleza al convertirlas en nutrientes que quedarán disponibles en el suelo para otras plantas. Este hecho le confiere un papel esencial en ciclo natural de crecimiento, sin embargo, cuando ataca a una cosecha, ¡es la peste!

Estos organismos causan perdidas significativas en las cosechas de cada año a nivel mundial, y es por ello que supongan una amenaza para nuestras provisiones alimenticias. El hongo suele atacar en otoño, pero también puede hacerlo durante un verano húmedo, ya que se desarrolla en condiciones de alta humedad en el aire, lo que, considerando la humedad que se concentra en los frigoríficos, supone una buena razón para no conservar fruta o vegetales en estos.

Definición de Botrytis

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Botrytis Cinerea: a highly infectious crop killer
Uvas mohosas. Imagen de moho gris (Botrytis cinerea) desarrollándose en un racimo de uvas (Vitis vinifera). Este tipo de hongo es uno de los más comunes de entre los que afectan a las plantas,y supone un problema económico muy serio. Afecta a varios tipos de cosechas, en particular a los tomates y a otros frutos rojos como son fresas, frambuesas y uvas. También afecta a cosechas ya almacenadas como en el caso de cebollas, ajos y tubérculos, lo cual puede ser evitado asegurándose de que el lugar de almacenamiento tenga la temperatura adecuada y  no contenga humedad. Un modo de proteger a las plantas puede ser con fungicidas químicos, pero el moho suele desarrollar resistencia a estos productos.

Su nombre, moho gris, hace referencia a una fase del desarrollo del hongo durante la cual adquiere apariencia de pelusa gris. Esta pelusa contiene las esporas (células reproductivas) del hongo, pero no se suele ver frecuentemente porque Botrytis requiere de unas condiciones determinadas para producir dichas esporas.

El nombre Botrytis cinerea deriva del griego 'botrys', que significa 'racimo de uvas', y del latín 'cinerea', que hace referencia al color cenizo del moho. Con un microscopio -y un poco de imaginación- se puede observar que las estructuras que albergan las esporas de los hongos parecen ciertamente un puñado de uvas.

Botrytis cinerea es un hongo necrótrofo, lo cual implica que produce la muerte a su anfitrión para obtener todos los nutrientes que necesita. El tejido donde se desarrolla se oscurece y, en ocasiones, también se ablanda debido a la muerte de las células del anfitrión. Transcurrido un tiempo aparecerá una capa de moho gris en las zonas oscurecidas, y el hongo continuará alimentándose de las células debilitadas o muertas, aunque también pueda llegar a afectar a las vivas -una infección de Botrytis no se hará visible, por norma general, hasta pasadas dos o tres semanas desde que comenzó. Si la infección puede observarse a simple vista, significa que el moho ya habrá penetrado la planta y no tendrá sentido utilizar un fungicida.

La presencia de este hongo representa un problema para más de 200 especies de plantas, pero los mayores daños los produce en fresas y uvas. Además, se trata de un hongo saprofito, el cual se alimenta de desechos orgánicos, lo que significa que también puede afectar a cosechas que ya han sido recolectadas.

Botrytis tiene debilidad por las flores y los frutos, pero también puede desarrollarse en tallos, hojas y semillas. Las semillas infectadas actuarán como meras portadoras del hongo, el cual no comenzará a desarrollarse hasta que las condiciones sean las adecuadas, las cuales suelen darse cuando la semilla comienza a germinar. En los casos de infección de la semilla, esta morirá poco después de haber germinado o ni siquiera llegará a hacerlo. Este efecto es conocido como damping off o podredumbre de los semilleros, el cual también puede ser causado por otros gérmenes.

La infección en las flores tampoco es visible desde su comienzo. Uno de los primeros síntomas indicativos de un posible ataque de Botrytis es la clorosis, que consiste en el oscurecimiento de las áreas afectadas, adquiriendo estas una tonalidad marrón y un aspecto húmedo. Otra señal de la presencia de este hongo en las flores será la aparición de zonas descoloridas rodeadas por un anillo en un tono marrón oscuro.

Botrytis: cómo comienza

El desarrollo del moho gris suele comenzar en restos de plantas de otras cosechas previamente infectadas que han quedado en el área de cultivo. El micelio presente en los desechos empezará a desarrollarse con el aumento de las temperaturas, como suele ocurrir con la llegada de la primavera, y será en los momentos de plena luz cuando este produzca unas estructuras conocidas como conidióforos.

En las terminaciones de dichas estructuras se formarán los conidios, esporas que más tarde serán transportadas por el aire para finalmente entrar en contacto con hojas y tallos de otras cosechas, momento en que germinarán y comenzarán un nuevo ataque. Para que los conidióforos liberen las esporas tendrá que darse una bajada repentina de la humedad de ambiente y un aumento de temperatura, lo cual suele ocurrir a primeras horas de la mañana. La caída de las gotas de lluvia sobre las áreas infectadas también puede contribuir a la diseminación de las esporas. Los insectos también actúan como medio de transporte para los conidios, suponiendo uno de los mayores focos de infección; otras fuentes que pueden causar infección son cosechas cercanas o jardines que ya hayan sido infectados.

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Botrytis Cinerea: a highly infectious crop killer
Fotomicrografía de masas de esporas de Botrytis cinerea, también conocido como podredumbre gris. Este hongo produce millones de esporas (masas grises) en las terminaciones de los ramificados conidióforos (filamentos grises). Las esporas son liberadas con facilidad, transportando rápidamente la enfermedad de unas plantas a otras.

Para que la espora germine, la planta o su entorno deben ofrecer la humedad y nutrientes necesarios (azúcares y materiales orgánicos). Puede ocurrir al darse condensación en las plantas, que se producirá con niveles de humedad del aire superiores al 95%, o en las zonas de la planta donde esté brotando la sabia debido a algún daño producido en su superficie.

Al germinar la espora aparecerán los tubos germinales, los cuales terminan en unos ensanches conocidos como apresorios a partir de los cuales se originarán las hifas, elementos filamentosos cilíndricos que romperán la epidermis del anfitrión permitiendo la penetración de los micelios y la consecuente infección. La hifa no podrá penetrar el tejido de la planta directamente, antes tendrá que segregar ciertas enzimas que le ayudarán a destruir la cutícula, que es la primera barrera celular del tejido de la planta.

La cutícula del tejido sano suele ser muy dura, por lo que el hongo tiende a penetrar tejido dañado, débil o envejecido. La infección también puede darse a través de estomas o heridas, y es por ello que Botrytis suele aparecer tras el ataque de las orugas, aprovechándose del daño causado por las mordeduras de estas para penetrar la planta. Cualquier perjuicio causado por el cultivador al extraer esquejes, en la recolección de la fruta o al tocar las plantas para inspeccionar el estado de su desarrollo puede ser una oportunidad para que Botrytis penetre la planta.

Una vez Botrytis haya traspasado la cutícula podrá expandirse por la siguiente capa de células, las cuales son ricas en pectinas. Para conseguirlo, el hongo segregará unas enzimas diferentes de las utilizadas para quitar la cutícula, las pectinasas, entre las que que se incluye la endopoligalacturonasa.

La temperatura óptima para el crecimiento del hongo se encuentra alrededor de los 24ºC, pero este puede soportar temperaturas de hasta 0ºC, por lo que, en en última instancia, la temperatura no resulta un factor tan importante como la humedad relativa del aire, ya que siempre que esta última tenga un valor alto, Botrytis podrá atacar a cualquier temperatura.

Botrytis segrega, además, proteínas y sustancias fitotóxicas, como el botridial, que desencadenan el colapso y muerte de otras células del anfitrión.

El sistema inmunitario de la planta también influye en la velocidad a la que se desarrolla la infección. La planta suele tener menos defensas en otoño, lo cual representa otra oportunidad para que Botrytis pueda realizar su ataque y es por ello que algunos cultivadores tengan problemas de Botrytis al final de la cosecha. Junto a esta falta de defensas juega un papel importante el nivel de humedad del aire.

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Botrytis Cinerea: a highly infectious crop killer
Moho gris. Imagen extraída por un microscopio electrónico de barrido (SEM -Scanning electron micrograph) que muestra una espora de moho gris (Botrytis cinerea) en una hoja de planta de fresa.

Métodos de control

Durante el cultivo

Es muy importante deshacerse de todas las partes de la planta afectadas por Botrytis. Estas deberían ser eliminadas y aisladas inmediatamente en una bolsa de plástico. Si necesitas arrancar la planta entera es aconsejable seguir los siguientes pasos:

  1. Cubre la planta con una bolsa de plástico y asegúrate de no tocar la planta.
  2. Extrae toda la planta del suelo, incluyendo las raíces.
  3. Separa la bolsa con la planta de la zona de cultivo.
  4. Antes de volver a la zona de cultivo, lávate las manos y cámbiate de ropa.

Debes impedir que las partes infectadas de la planta entren en contacto con otras plantas, porque el más mínimo roce producirá nubes de esporas grises que serán transportadas por el aire produciendo finalmente la infección de otras plantas. Por ello, es importante que haya suficiente espacio entre una planta y otra para sus hojas no se lleguen a tocar, lo cual también proporcionará una buena ventilación, esencial para mantener una humedad moderada alrededor de hojas y flores. Además, será aconsejable cubrir las cosechas de exterior con un túnel de cultivo de plástico cuando haya previsión de lluvia, evitando así un exceso de humedad que pueda facilitar el ataque de Botrytis.

También es necesario estar estar pendiente de la posible aparición de plagas que con sus mordeduras puedan dejar una puerta abierta para Botrytis cinerea, como es el caso de las orugas. Otros insectos, como los trips, pueden transportar esporas de Botrytis.

Control biológico

Se ha comprobado que varios tipos de microorganismos ayudan en el control de Botrytis cinerea en una gran variedad de cosechas. Clonostachys rosea, conocido también como Gliocladium roseum, es un hongo utilizado para combatir y prevenir los ataques de Botrytis por su capacidad para reprimir la producción de esporas. Junto a C. rosea encontramos algunas especies de nematodos que también han dado buenos resultados en la lucha contra Botrytis.

Se ha observado, además, que algunas cepas de Trichoderma harzianum tienen un efecto negativo en el desarrollo de B. cinerea en algunas cosechas, y que algunas bacterias del género Bacillus producen sustancias que inhiben el crecimiento de B. cinerea, muy útiles en casos de flores y frutos infectados y al aplicarlas en el suelo para evitar la podredumbre de los semilleros. Sin embargo, la efectividad de esos organismos depende de factores como las condiciones medioambientales y el nivel de desarrollo de la cosecha.

Las abejas también han resultado de ayuda en las cosechas de fresas y arándanos favoreciendo la dispersión y eficacia de esta bacteria. Si se deposita una determinada cantidad de estos microorganismos beneficiosos en las colmenas, las abejas se encargarán de distribuirlos por las cosechas.

Fungicidas basados en extractos naturales

Muchos preparados de extractos de plantas están enfocados, principalmente, a prevenir el ataque y desarrollo de Botrytis. Se han alcanzado buenos resultados con extracto de tomillo, semillas de cítricos, orégano, menta, ajo y pimienta, entre otros. Los componentes de estos extractos son diversos, pero muchos de ellos inhiben la germinación de los conidios o previenen el desarrollo del micelio.

Avances biotecnológicos

Los científicos han desarrollado con éxito en el laboratorio plantas transgénicas que no se ven afectadas por Botrytis cinerea, al introducir un gen de resistencia que codifica un tipo de proteína inhibidora de la poligalacturonasa. Como hemos mencionado antes, Botrytis produce enzimas que permiten que el hongo infecte las células de la planta anfitriona, y algunas de estas enzimas son las endopoligalacturonasas. Al inhibir estas proteínas, las plantas son más resistentes al ataque del hongo.

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Botrytis Cinerea: a highly infectious crop killer
Botrytis cinerea, un moho gris en la hoja de una suculenta Klanchoe blossfeldiana. Produce millones de conidias (esporas) en los extremos de sus conidióforos.

Botrytis no resulta dañino en todos los casos

Botrytis cinerea es un hongo muy común que se expande fácilmente tanto en los cajones de las verduras de los frigoríficos como en las cosechas. Aunque se le puede combatir, es difícil de controlar y supone un problema difícil de resolver en cualquier parte del mundo.

Sin embargo, Botrytis no siempre produce daños. Por ejemplo, cuando las uvas maduras de una cosecha están infectadas su piel se vuelve más porosa, por lo que puede evaporarse más agua del fruto beneficiando así a su contenido en azúcares y dando lugar a vinos con mejor buqué –este proceso es conocido como “podredumbre noble”. Para producir algunos de los mejores “vinos de Botrytis”, las uvas son literalmente recogidas una a una de modo que solo aquellas que hayan sido infectadas por el hongo parasitario formen parte del vino. Esto quiere decir que, en algunos casos, Botrytis puede ser una bendición para los horticultores. Y aunque en ocasiones resulten problemáticos para el cultivo, los hongos ciertamente suponen una bendición para la naturaleza. En este sentido, hay que agradecer a Botrytis el que las hojas que caen de los árboles en otoño puedan ser recogidas tan fácilmente, lo cual implica que pueda dar comienzo un nuevo ciclo vital.