Cultívalo tú mismo: Col rizada

Cultívalo tú mismo: Col rizada

La col rizada lo tiene todo. No solo es nutritiva y fácil de cultivar, sino también tremendamente atractiva, muy sabrosa y bastante abundante. Es el vegetal del frío que no para de producir, un líder entre las verduras que no puede ser obviado.

Por Marco Barneveld

Cultívalo tú mismo: Col rizada

Si eres uno de los amantes de los saludables batidos de col rizada y un orgulloso comedor de col rizada cruda, que sepas que no estás solo en esto. La col rizada tiene a celebridades e incluso presidentes atrapados bajo su encantamiento. Es la líder natural de la revolución vegetal. Cruda, fundida, salteada o de cualquier otro modo, la col rizada es el bocado elegido para los mejores momentos. Kevin Bacon declaró recientemente: “Es la era de la col rizada. Un día sin ella es como un día sin sol”. Incluso la familia Obama cenó ensalada de col rizada en su fiesta del Día de Acción de Gracias. Con unos amigos tan poderosos el mundo debe estar a punto de caer bajo su dominio.

La col del granjero

Como miembro de la familia del género Brassica, la col rizada porta un buen pedigrí también. La col, el brócoli, la coliflor e incluso las típicas verduras de raíz como el nabo, son todas parte de esta gran familia. La col rizada también es conocida como kale portuguesa o col crespa, entre otros. Hay muchas variedades para su consumo hoy en día, pero la más común es la col escocesa con sus hojas de rizos densos como volantes de faralaes.

Al igual que el brócoli, la coliflor y el resto de coles, la col rizada es descendiente de la col silvestre, cuyo origen se cree que se sitúa en Asia Menor y que fue traída a Europa alrededor del año 600 a.C. por los Celtas. La col rizada jugó un papel importante en la cocina europea de la antigüedad, fue una cosecha importante en tiempos de Roma y una verdura muy popular entre los campesinos de la Edad Media. Los colonos ingleses la llevaron a los Estados Unidos en el siglo XVII.

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Super verde

í, a todo el mundo le encanta la col rizada, hasta ahí está claro, pero, incluso siendo una de las verduras más aclamadas, muchas de sus propiedades beneficiosas siguen siendo un misterio para la mayoría del público, así que vamos a solucionar este problema. Esas hojas verde oscuras que tiene la col rizada son importantes para la salud de la piel, pelo y huesos y nos proporcionan proteínas, hierro, vitaminas y minerales. Estas super verduras están llenas de propiedades nutritivas que las llevan a colocarse en la cima de la lista de las comidas más saludables del mundo. Ni siquiera las espinacas se les acercan en número de nutrientes.

Más vitaminas que la naranja

¿Sabías que la col rizada tiene más vitamina C que la naranja? Una taza de col rizada cocinada tiene un 1000% más vitamina C que una taza de espinacas cocinadas, pero es que también supera a las naranjas. Una taza de col rizada cortada contiene un 134% de la ingesta diaria recomendada de vitamina C, mientras que una naranja de tamaño medio contiene solo un 113%. Es más, una taza de col rizada pesa solo 68 gramos, mientras que una naranja de tamaño medio pesa unos 130 gramos. Dicho de otro modo, comparando gramo con gramo, la col rizada tiene más del doble de vitamina C que una naranja.

Y sí, también están las grasas de la col rizada. Y ahora te imaginamos pensando “¿grasas?”. Sí, grasas, pero de las buenas. No solemos pensar en las verduras como una fuente de grasas, pero la col rizada es en realidad una maravillosa fuente de ácido alfa-linoléico (ALA), que es un tipo de ácido graso omega-3 esencial para la salud cerebral, que reduce el riesgo de diabetes de tipo 2 y beneficioso para el buen funcionamiento del corazón. Además resulta ser la reina de la vitamina A también, ya que tiene un 133% del la dosis diaria necesaria de vitamina A, más que cualquier otra hoja verde. Y seguro que piensas que deberías beber leche de vaca para satisfacer tus necesidades de calcio, pues bien, piensa de nuevo y deja de robarle la miel a esas pobres vacas porque la col rizada también le gana a la leche en contenido de calcio.

Los posibles beneficios para la salud provenientes del consumo de col rizada incluyen el control de la glucosa en la sangre para los diabéticos, la disminución del riesgo de cáncer, la reducción de la presión sanguínea, una mejora de la salud de tus huesos y un menor riesgo de desarrollar asma, entre otros. ¿Que aun no estas hambriento?

Cultívalo tú mismo: Col rizada
La col rizada tiene más vitamina C que una naranja. Una taza de col rizada cortada contiene un 134% de la dosis diaria recomendada de vitamina C, mientras que una naranja media contendrá un 113%.

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¿Te apetece tirarte al suelo y ensuciarte con esta heroina vegetal? Pues vamos allá. La col rizada se puede cultivar con semillas, pero, especialmente en primavera, es mejor plantarlas dentro y sacarlas después al exterior protegidas por cubiertas durante las 4-6 semanas antes de la última helada primaveral. Siempre que estén protegidas de los vientos fríos, las coles rizadas transplantadas en un suelo frío se establecerán rápidamente y comenzarán a crecer. Y es que esta col prefiere bajas temperaturas. Las heladas endulzarán su sabor, pero el calor las agriará. Siémbralas en febrero o marzo para tu cosecha de invierno.

Escoge un área de mucho sol y un suelo rico y bien drenado con un pH de 6-7. Si el suelo es muy ácido añádele lima y si no es lo suficientemente rico añádele compost. Ya que estás cultivando la col rizada por sus hojas es recomendable un buen aporte de nitrógeno.

Las plantas pueden ser sembradas como semillas directamente en el jardín o transplantadas como esquejes. Si trabajas con semillas, siémbralas a unos 10 cm de profundidad dejando entre 30-45 cm entre ellas. Puedes plantar 3-4 semillas juntas y recortar la planta al sacar las segundas hojas. Siempre que te asegures de que el suelo no se seque, tus semillas deberían germinar en 5-8 días.

Los esquejes deberían plantarse con la misma distancia entre ellos. Escoge plantas sanas y mantenlas ligeramente húmedas y bien regadas ya que, en combinación con las bajas temperaturas, la humedad propiciará la aparición de hojas tiernas y suaves.

Fertilizante líquido

Añádele mantillo al suelo para mantenerlo húmedo y frío, controlar las malas hierbas y protegerlo de plantas de final del verano. A la col rizada también le vendrá bien un aporte regular de fertilizante durante la etapa de crecimiento.

Deberías tener tus coles listas para la cosecha en dos meses aproximadamente, dependiendo del clima y de la variedad que escojas. Comienza a recogerlas cuando las hojas sean más grandes que tu mano y, simplemente, arranca las hojas más antiguas y grandes según las vayas necesitando para cocinar, ya que nuevas hojas seguirán creciendo desde el centro de las plantas. Una vez las plantas hayan alcanzado un tamaño cosechable, la mayoría de las variedades te permitirán recoger tres hojas por planta cada cinco días.

La calidad de la hoja mejora en el otoño, una vez las plantas hayan sido expuestas a algunas heladas ligeras. Estas son las mejores hojas para hervir y congelar para almacenarlas durante una larga temporada.

Puedes recoger las hojas más bajas con regularidad, permitiendo así a la planta producir más desde su centro. También puedes esperar hasta que la planta madure y recogerlas todas al mismo tiempo.

La col es fácil de cultivar pero puede sucumbir ante muchas plagas y enfermedades que afectan al género Brassica como la polilla de la col, los áfidos, caracoles, babosas y algunas enfermedades del suelo. Una col rizada cultivada en un suelo rico y bien drenado podrá soportar estos problemas mejor. Se recomienda encarecidamente la rotación de cosechas, es decir, no se deberían cultivar otros miembros de la familia de las coles en el mismo suelo al año siguiente, ya que así se reduce el riesgo de plagas y enfermedades, fortaleciendo a su vez el suelo. Queremos mantener a la reina col tan sana como es ella en sí misma.

Cultívalo tú mismo: Col rizada
No solo a Kevin Bacon, Bette Midler y los Obamas les encanta la col rizada ; a estas orugas blancas también les vuelve locas - Foto cortesía de Jan Martin, thesnailofhappiness.com

Ensalada de col rizada

Y ahora que ya tienes toda la información necesaria sobre la col rizada te vamos a contar el mejor modo de consumirla, y esa podría ser una ensalada caliente de panceta, manzana y col rizada para los días más fríos. Con ese ligero toque amargo de la col y la achicoria roja, la crujiente y salada panceta, las ácidas manzanas y el dulce sirope de arce, esta ensalada de invierto tocará todos los botones de tus papilas gustativas. Además, luce de lujo en la mesa.

Ingredientes:

Un poco de aceite de oliva virgen extra
200 gr de panceta en taquitos
Un chorreón de vinagre de cava
1/4 de taza de sirope de arce
1/4 de cucharadita de sal
1/4 de cucharadita de pimienta negra recién molida
1 cabeza pequeña de achicoria roja cortada en tiras
1 puñado de hojas de col rizada cortadas en tiras (sin los tallos)
2 manzanas ácidas pero dulces cortadas en forma de cerillas gruesas
500 gr de pacanas

¿Preparad@? ¿Lista@? A cocinar...

  • Calienta el aceite de una sartén pequeña y añade la panceta a fuego medio. Remuévela frecuentemente hasta que se dore y se ponga crujiente.
  • Escurre y aparta la panceta en un recipiente para que se enfría
  • Mezcla el vinagre de cava, el sirope de arce, la sal, la pimienta y remuévelos bien.
  • Pon la achicoria roja, la col, las manzanas y pacanas en un bol grande y añade el aliño poco a poco a la vez que lo remueves todo hasta que toda la ensalada haya tomado el aliño.
  • Prueba la ensalada y ajusta el aliño con sal y pimienta. Por último, decórala con la panceta crujiente. Ahora coge un plato, abre una botella de vino tinto roble, sírvete un vaso y enciende el fuego de tu corazón.

¡A disfrutar!

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