Cultívalo tú mismo: Guindillas

Cultívalo tú mismo: Guindillas

Las guindillas o chiles no paran de crecer en popularidad últimamente en todo el mundo. Hay mucho loco y loca de las guindillas y también muchos festivales con ellas como protagonistas.

Las guindillas provienen de América Central y del Sur. Los incas y aztecas comenzaron a cultivarlas allá por el 7.000 a.C., pero los europeos no entraron en contacto con ellas hasta que Cristóbal Colón llevó a cabo el descubrimiento de América. Desde entonces se han registrado 3.000 nuevas especies, cada una con sus particularidades, de las cuales cinco son vastamente cultivadas: Capsicum annuum, Capsicum chinense, Capsicum baccatum, Capsicum frutescens y Capsicum pubescens. La India es la mayor productora de guindillas en la actualidad.

  • CAPSICUM ANNUUM
    Annuum significa “anual”, pero, hablando estrictamente, esto sería incorrecto ya que, con las condiciones adecuadas, estas plantas de guindillas pueden ser mantenidas durante años. Esta variedad es la más fácil de cultivar y la mayoría de las especies de guindillas pertenecen a esta variedad, entre ellas la paprika, el jalapeño, el pimiento de cayena, el chile serrano y todas las pimientas de cera. Sus flores son de un color blanco cremoso.
  • CAPSICUM BACCATUM
    Baccatum significa “como una baya”. En Sudamérica se conoce a esta variedad como ají. Tienen un sabor muy afrutado y la planta puede alcanzar fácilmente el metro y medio de altura. Puede que no sea la planta más apropiada para el cultivo de interior, pero es fácil de cultivar, por lo que resulta muy adecuada para principiantes. Las flores de esta variedad tienen manchas en los pétalos.
  • CAPSICUM CHINENSE
    Chinense significa “de china”, pero esto no es exactamente verdad porque en realidad esta guindilla procede de la región amazónica de Sudamérica y del Caribe. Los diferentes tipos de esta variedad de guindillas son los más picantes: chile habanero, Savina rojo, Madame Jeanette y Scotch Bonnet. Al tratarse de variedades tropicales necesitan un entorno húmedo, y son de crecimiento lento, por lo que también necesitan un verano relativamente largo, ya que germinar puede llevarles bastante tiempo. Las hojas son bastante arrugadas y aparecen varios frutos en cada nodo. Su aroma también es ligeramente afrutado, parecido al del albaricoque.

Cultívalo tú mismo: Guindillas

  • CAPSICUM FRUTESCENS
    Frutescens significa “frondoso” o “cubierto de arbustos”, lo cual describe con precisión esta variedad. Se trata de plantas muy compactas, con muchas ramas y hojas verdosas que pueden alcanzar una altura de entre 30 cm a más de 1 m, dependiendo de las condiciones climáticas. Las más conocidas son el tabasco y ojo de pájaro.
  • CAPSICUM PUBESCENS
    Pubescens significa “peludo”, lo cual también define con bastante precisión el tipo de planta del que estamos hablando. Las flores de esta planta son moradas y las semillas negras. Al ser originarias de zonas de montaña son capaces de soportar el clima frío bastante bien. Las guindillas de este grupo son las Rocotos, y se parecen a los pimientos dulces, lo cual está bien recordar para evitar errores “picantes”. Esta variedad tarda mucho en crecer y florecer y necesita bastante luz al día, además, el rango de temperatura para su cultivo es limitado, por lo que no se trata de una guindilla fácil de cultivar.

Cosecha

Las guindillas pueden ser cosechadas del mismo modo que el pimiento dulce. Las verdes, que son las que aun no han madurado, pueden ser utilizadas para cocinar, y las rojas, que ya han madurado, son las que te darán el sabor picante. Puedes consumirlas frescas o desecadas. Cuando las pongas a secar, hazlo en un lugar seco y cálido, como puede ser el poyete de una ventana, y cuando estén quebradizas ya las tendrás listos. Una vez secas pueden ser conservadas durante un año. También se las puede conservar congelándolas.

Cocinarlos

Cuando se cocina con guindillas hay que tomar algunas precauciones para evitar irritaciones en las manos o en los ojos. Lo mejor es quitarles las semillas, pero cuidado con las manos al hacerlo porque es fácil que te las quemes. Evita también el contacto con los ojos porque puede ser muy doloroso. Las guindillas se pueden comer cocinadas o crudas, según prefieras. Hazte una ensalada, una salsa o una sopa y ¡a disfrutar!

Cualidades

Las guindillas también son buenas para tu salud, ya que pueden curar una tos, aliviar un dolor de muelas y ayudar en caso de indigestión. ¡También son ideales para eliminar la resaca! La salsa de chili con ajo puede funcionar como analgésico.

Pero cuidado:

  • Un consumo excesivo de guindillas puede causar daños a tu estómago o intestino.
  • Sus semillas pueden ser venenosas.
  • Cuando uses las guindillas como compresa para el dolor, no las dejes durante mucho tiempo en tu piel o te saldrán ampollas.
  • No dejes que los niños se metan guindillas en la boca.

El cultivo

Cultívalo tú mismo: GuindillasHay guindillas de muchos tamaños, entre 2,5-15 cm. También pueden ser de diferentes colores: amarillo, naranja, rojo, verde, morado y marrón. No todas las variedades de guindillas son fáciles de cultivar, así que si lo que buscas es resultados rápidos puede que el cultivo de guindillas no sea lo tuyo. Para obtener semillas para el cultivo coge las semillas de las propias guindillas que consumas, sumérgelas en agua y deshazte de todas las que floten ya que, probablemente, esas no germinarán. Las guindillas necesitan temperaturas altas (por encima de los 25ºC), noches suaves y mucha luz, también les gusta crecer en suelos ligeros y hay que fertilizarlas con frecuencia. Si no quieres que diferentes variedades se polinicen las unas a las otras puedes cubrir el capullo de la flor con una bolsa de té vacía antes de que abra y, una vez la flor se haya convertido en fruto, podrás retirar la bolsa de té.

¿Sabías que..?

La guindillas están repletas de vitaminas. Una guindilla fresca de tamaño medio contiene tanta vitamina C como 6 naranjas. Una cucharadita de polvo de guindillas secas contiene la dosis diaria recomendada de vitamina A. Las guindillas queman calorías al desatar un proceso termodinámico de quema de grasa en el cuerpo que acelera tu metabolismo. Las guindillas no están calientes en realidad, pero al comerlas se activan los receptores localizados en la boca, nariz y estómago que le dicen al cerebro que estás comiendo algo caliente, por lo que este tratará de empapar tu cuerpo con agua y es por ello que comenzarás a sudar, tu nariz a gotear y tus ojos a llorar. Los festivales de guindillas tienen lugar en todo el mundo y, por norma general, incluyen competiciones de comer guindillas. A los amantes de las guindillas también se les conoce como Chiliheads. En Samoa, la guindilla es uno de los ingredientes de Kava, una loción de amor para la virilidad.

¿Caliente o no?

Como ya sabrás, el “calor” de las guindillas se mide con la escala de unidades Scoville (SHU). Esta escala mide la cantidad de capsaicina presente en la guindilla, que es la responsable de la ardiente sensación que se produce en tu boca y/o estómago. La medida es 1 parte de capsaicina por 1.000.000 gotas de agua (alrededor de 1 gr por cada 700 litros de agua). Esto equivaldría a 1.5 SHU.

Las guindillas pueden ser clasificadas de la siguiente forma:

  • Desde 0 SHU (como la paprika) a 2,500 SHU (tabasco)
  • Desde 2,500 SHU a 5,000 SHU (jalapeño)
  • Desde 5,000 SHU a 50,000 SHU (cayena, tabasco, ají)
  • Desde 50,000 SHU a 100,000 SHU (Rocoto)
  • Desde 100,000 SHU a 500,000 SHU (Scotch Bonnet, Habanero, Savina rojo)
  • Desde 500,000 SHU a 1,000,000 SHU (Naga Jolokia, Naga Morich)
  • Espray de pimienta de la policía de los Estados Unidos: 5,000,000 SHU
  • Caspsaicina pura: 16,000,000 SHU
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