Cultívalo tú mismo: Puerros

Cultívalo tú mismo: Puerros

¡Arrrrgg! …¡un puerro! Eso es lo que los sajones pensarían en el 640 d.C. cuando vieron a los galeses con puerros colgando de sus cascos durante la batalla entre el rey Cadwallader de Gales y los sajones. Los galeses ganaron y el puerro se convirtió en su mascota inmediatamente, apareciendo incluso en sus monedas. Pero nada de esto es lo que nos ha traído aquí hoy, sino que te vamos a hablar del puerro, simplemente, porque pensamos que el puerro está muy rico.

Cultívalo tú mismo: PuerrosEl puerro es un emblema del orgullo en Gales y los hombres galeses aun lo visten para conmemorar el día nacional de Gales, el día de San David, su patrón, el 1 de marzo. Pero el puerro sabe tan bien que no solo lo visten sino que también se lo comen, de ahí la sopa tradicional galesa de puerros para el día de San David.

Los galeses no son los únicos que tienen una conexión especial con el Allium porrum, que es como se conoce al puerro en los círculos científicos, sino que otras civilizaciones también han cultivado esa relación. En los tiempos en que el pueblo israelita habitaba en Egipto, los honorarios por el trabajo en ocasiones eran puerros, y cuando los israelitas se marcharon de Egipto los puerros pasaron a formar parte del Libro de los Números del Antiguo Testamento por lo muchísimo que lo echaron de menos. El puerro en hebreo es karti, palabra derivada de la palabra yikartu, que significa “ser cortado”, y los judíos comen puerros en su festividad del año nuevo, Rosh Hashanah, como símbolo de su deseo de que sus enemigos sean eliminados.

Comida de pobres

El Allium porrum es un miembro de la familia de las cebollas, pero su sabor es mucho más refinado, sutil y dulce que el de la cebolla. Se cree que proviene de la zona del Mediterráneo y de Asia y que lleva cultivándose más de 3.000 años, gran parte de los cuales ya siendo popular en Europa, a pesar de tener una reputación de comida de pobres. El puerro en Francia es conocido como “poireau”, que curiosamente también es un término despectivo que significa “simplón, mentecato, bobalicón”, y los chefs europeos lo llaman “el espárrago de los pobres”, aunque los espárragos sean, en realidad, un familiar muy lejano del puerro. Durante un tiempo ambos fueron considerados de la familia de las liliáceas, como las cebollas, pero hoy en día los espárragos han pasado a estar clasificados dentro de una rama de la familia de las asparagáceas.

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El soldado de la salud

Cuando conozcas los beneficios para la salud del puerro verás que, al menos tú, no tendrás nada de simplón si consumes esta deliciosa verdura, ya que, entre otras cosas, su particular combinación de nutrientes ayuda a estabilizar los niveles altos de azúcar en la sangre. Entre estos nutrientes está la vitamina C y B6, el ácido fólico, el hierro y el manganeso. Estos nutrientes no ralentizan la absorción de los azúcares por el intestino, sino que reducen los niveles de azúcar en la sangre al asegurarse de que los azúcares son correctamente metabolizados por el cuerpo.

El consumo regular de puerros ha sido asociado, además, con un aumento de los niveles de HDL o lipoproteínas de alta densidad (del inglés High Density Lipoprotein), también conocidas como buen colesterol, y la correspondiente reducción de LDL o lipoproteína de baja densidad (del inglés Low Cholesterol Lipoprotein). Para el cuerpo humano es necesario mantener este equilibrio, porque ayuda a prevenir tanto el comienzo como la continuidad de los depósitos de grasa en los vasos sanguíneos, depósitos que pueden dar lugar a enfermedades del corazón relacionadas con la diabetes, incluyendo ataques al corazón o apoplejías.

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Por último, a los puerros también se les conoce por su papel en la reducción del riesgo de cánceres de colon, próstata y ovarios y, como buena fuente de fibra dietética que son, los puerros aportan gran cantidad de energía al cuerpo, energía necesaria para que puedan tener lugar numerosas funciones biológicas como son la digestión y el metabolismo, entre otras.

La siembra

El modo más fácil de comenzar con el cultivo es sembrando la semilla directamente en el suelo entre marzo y abril. También puedes hacer trampas y comprar plantones, que se suelen encontrar a buen precio en los viveros. Si eliges la variedad con cuidado puedes conseguir una cosecha abundante desde mitad de verano hasta la siguiente primavera. Las variedades que puedes probar son: Musselburgh (un fortachón de invierno con tallos blancos que puedes recolectar de diciembre a abril), Monstruoso de Carentan (puerro de herencia francesa de tallos cortos, que puede ser recolectado de octubre a enero) y Pandora (con hojas ligeramente azuladas y tallos blancos y largos para recolectar entre septiembre y enero).

Las semillas estarán mejor sembradas en hileras separadas entre ellas unos 30 cm. Marca una línea recta y utiliza el canto de un rastrillo para cavar un canal de aproximadamente 1 cm de profundidad. Siembra las semillas a lo largo del canal y cúbrelas con tierra, riégalas y márcalas. En 3-4 semanas los plantones tendrán 3 hojas y será en ese momento cuando deberás quitar plantones para que quede solo uno cada 15 cm. Siempre podrás plantar los que has quitado en otro lugar.

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También puedes comprar los plantones, que te llegarán en mayo o junio listos para ser plantados. Para esta siembra deberás hacer un hoyo para cada plantón de 20 cm de profundidad con un plantador. Riega hasta llenar el hoyo con el plantón y deja que se vaya el agua. Con esto arrastrarás suficiente tierra sobre la planta para cubrir las raíces y que crezcan maravillosos tallos blancos. Mantén las plantas bien regadas, especialmente en las temporadas más secas; añadir mantillo ayudará a retener la humedad durante el verano.

Para recolectar simplemente tienes que levantarlos cuidadosamente con una horca, teniendo cuidado de no dañar al resto, y podrás comenzar a hacerlo una vez haya comenzado del verano

Consejos

  • Las personas con problemas de vesícula o riñón deberían evitar el consumo frecuente de puerros debido al considerable nivel de oxalatos que contienen. Estos oxalatos, concentrados en grandes cantidades en el cuerpo humano, cristalizan y generan problemas de salud.
  • En el segundo año de siembra cada puerro genera una preciosa flor cilíndrica que podría fácilmente calificarse de especie ornamental y que produce cientos de vainas de semillas que podrás utilizar para plantar más puerros.

Cultívalo tú mism@

Un buen cultivo de puerros en tu huerto será, sin duda, uno que agradecerán tus manos de cultivador. Escoge un lugar soleado y resguardado con suelo que drene bien. Dado que este cultivo va a permanecer muchos meses es ideal para utilizarlo como fuente de alimento, pero, como muchos puerros también tienen un follaje fantástico, también será un buen recurso decorativo para bordear tu jardín.

Siembre que sea posible será mejor preparar el suelo para la siembra en invierno. Ara bien la tierra, quitando las malas hierbas y añadiendo abono de estiércol para mejorar su capacidad de retener el agua. Los puerros pueden ser plantados en suelos pesados y puedes mejorar el drenaje mezclando algo de arena para horticultura. Se trata de un cultivo muy comilón, así que será mejor que fertilices el suelo una semana antes de sembrar; lo ideal sería unos 60 gr/m2.

Deliciosa sopa de puerros

Es una sopa ligera y sabrosa. Mucha gente bate las verduras después de cocinarlas, pero como la suave textura del puerro es tan deliciosa, en nuestra humilde opinión, no merece la pena hacerlo.

Necesitarás:

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  • 2 chalotes en daditos
  • 2 dientes de ajo en daditos
  • Un poco de mantequilla
  • Un chorreón de aceite de oliva
  • 2 puerros medianos
  • 1 zanahoria grande
  • Un poco de orégano seco
  • 2 horas de laurel
  • 1 litro de caldo de verduras

Modo de cocinarlo

Calienta la olla y añade el aceite y la mantequilla hasta que esta forme espuma. Después Añade el ajo y el chalote y cocínalos hasta que adquieran un poco de color. Añade el puerro y la zanahoria y remueve. Súmale el orégano y el laurel y déjalo todo cocinándose durante 10 minutos a fuego medio parcialmente cubierto. Añade ahora caldo de verduras sin llegar a cubrir el puerro, llévalo a ebullición y déjalo hervir durante 10-15 minutos hasta que este se ablande. Por último, añade el resto del caldo de verduras y déjalo hervir durante 7 minutos más.

¿Nos invitas a comer?

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