Cultívalo tú mismo: TomTato

Cultívalo tú mismo: TomTato

Ketchup y patatas fritas en una sola planta, ¡la TomTato! Si te gusta mojar las patatas fritas en ketchup, con la TomTato podrás producir tu mism@ todos los ingredientes en una misma planta. Te presento al Frankenstain de los vegetales.

Por Marco Barneveld

Cultívalo tú mismo: TomTato

Imagina que eres un horticultor pero estás limitado en espacio. Imagina también que eres una persona con mucha imaginación (personas que normalmente son excelentes en pensamiento lateral) y, un día cualquiera, mientras estás a lo tuyo comiendo puré de patatas con una ensalada de tomate, aparece una bombilla encendida encima de tu cabeza al más puro estilo de los dibujos animados y piensas “¿qué pasaría si cultivase patatas y tomates en la misma planta?”, pues que tendrías una cosecha doble con la que producirías el doble de alimentos en tu pequeño espacio de cultivo.

Te dejas crecer una enorme barba y comienzas a desenterrar cadáveres de tomates y patatas muertos. Construyes una máquina gigantesca que funcione con una enorme cantidad de electricidad y te pones a reír a carcajadas cual científico loco cuando hayas creado tu propio vegetal Frankenstain. Puede sonar un poco loco, sí, pero está más cerca de la realidad de lo que te pueda parecer. Bueno, vale, podemos eliminar de la ecuación la escena de Frankenstain y tampoco será necesaria ningún tipo de modificación genética, pero solo porque tanto los tomates como las patatas son miembros de la misma familia, las solanáceas, al igual que los pimientos, las guindillas, las berenjenas, los tomates verdes, los pepinos, la paprika y los pimientos de cayena.

Cultívalo tú mismo: TomTato
Figura 1: Planta una planta de patatas
y una tomatera en el suelo. Ambas
deberían ser plantas jóvenes. También
puedes hacerlo en dos tiestos.

Injerto

Una compañía de horticultura holandesa, Beekenkamp Plants, realizó el injertó de la parte superior de una tomatera en la parte inferior del tallo de una planta de patata blanca y, voilà, la TomTato acababa de nacer. Se dice que esta planta puede llegar a producir 500 tomates dulces y una buena cosecha de patatas bajo el suelo.

Según Beekenkamp Plants, los frutos de la TomTato tienen un contenido en azúcar mayor que la mayoría de los tomates de supermercado, pero manteniendo el nivel justo de acidez que solo los tomates más sabrosos tienen, y las patatas funcionan tanto hervidas como asadas, así que, ahí lo tienes, cero locura y mucha inteligencia.

Estas plantas ya se han comenzado a comercializar online, pero siempre puedes intentar hacerlo tú mism@ fácilmente, como muestran las imágenes.

 

Cultívalo tú mismo: TomTato
Figura 2: Realiza una incisión en un brote
de la tomatera y otro en el tallo bajo de
la planta de la patata en direcciones
opuestas. Los cortes deberían medir
aproximadamente 2,5 cm de largo.

Cultívala tú mism@

Cuando cultivas una TomTato lo mejor es hacerlo como si cultivases una de tomates cherry, es decir, plantándola en un buen suelo o medio de cultivo y en un lugar soleado y protegido. Los tomates de esta planta crecen rápido y necesitarás sujetarla a un poste para que pueda soportar una larga y productiva cosecha de deliciosos frutos. Las raíces de la planta de la patata producirán brotes en el tallo, déjalos crecer bajo los tomates como lo harías con una planta normal de patata pero no dejes que se acumulen las patatas porque acabarán cubriendo el injerto.

Si te encuentras limitado en espacio y/o solo dispones de un balcón o terraza, podrás cultivarla igualmente, porque también crecerá feliz en una maceta. El tamaño ideal de la maceta está entre 26-57 litros de capacidad y será esencial que utilices un buen sustrato o compost. También tendrás que regarla con regularidad y en profundidad para potenciar la creación de una buena estructura radicular que soporte la doble cosecha de la planta, y no olvidar que necesita estar en un lugar soleado. Cultivándola a pleno sol obtendrás los mejores resultados: mejor cosecha y tomates más sabrosos. Sin embargo, la TomTato debería estar protegida de vientos fuertes y fríos, así como de las heladas.

A la TomTato le encanta crecer en tierra y lo hará mejor si esta es fértil, drena bien y es rica en compost y materia orgánica. El pH del suelo debería situarse entre 5-6. Tanto las patatas como los tomates necesitan alimentación frecuente, así que asegúrate de fertilizar cuando siembres y, aproximadamente, transcurridos tres meses.

Cultívalo tú mismo: TomTato
Figura 3: Conecta los cortes de ambas plantas. Si las mantienes juntas con un alambre o cinta adhesiva, en una semana podrás deshacerte de la parte superior de la planta de la patata y de la inferior de la tomatera.

La recolecta

La TomTato producirá tanto el follaje de la planta de la patata como el de la tomatera. El de la patata crecerá desde la base escalará entre la planta del tomate si lo dejas, sin embargo, puedes eliminar todas las hojas de la planta de la patata sin que ello afecte a la cosecha. Si decides dejarlas crecer entre el follaje de la tomatera, asegúrate de eliminar todas las flores que produzca la planta de la patata.

Será necesario que añadas sustrato a los tiestos de vez en cuando para evitar que las patatas cercanas a la superficie se vuelvan verdes y dejen de ser comestibles. Los tomates pueden ser recolectados tan pronto como maduren, entre julio y octubre. Para ayudar con la maduración de los tomates verdes recoge los rojos con frecuencia. Si estás sembrando en tiestos estos podrán ser movidos a un lugar protegido de las heladas en otoño para disfrutar de una cosecha más larga. Una vez la cosecha haya llegado a su fin, corta las plantas y recoge las patatas.

Cultívalo tú mismo: TomTato
Figura 4: Y con esto ya tendrías la planta de Tomtato.

Bombas de sabor

Los tomates están cargados de antioxidantes, que es lo que les confiere el color rojo. Al cocinarlos se liberan esos antioxidantes resultando de más fácil absorción para nuestro cuerpo. Además, los tomates están cargados con vitamina A, C y B6, además de calcio y potasio. Es por todo ello que el consumo de tomates ayuda a proteger nuestra piel del sol desde el interior y por lo que podemos considerarlos sabrosas bombas de salud.

Por otro lado, las patatas también están cargadas de vitaminas y minerales. Tienen un algo contenido en vitamina C y buenos niveles de la B6, potasio, manganeso, magnesio, fósforo e hierro. También están repletas de fibra y contienen más potasio que los plátanos.

Receta: Patatas bravas

Cultívalo tú mismo: TomTato

Ahora que tienes tus tomates y patatas, ¿qué piensas hacer? Ya has probado las patatas fritas con ketchup, así que podrías atreverte con algo más elaborado. En España tenemos esa maravillosa tapa llamada patatas bravas y lo único que vas a necesitar son los frutos de tu planta de TomTato, algo de ajo, guindillas (al gusto), una cebolla troceada y un pellizco de sal. ¡Ah, y vino blanco!

Calienta el horno a 180ºC. Coloca las patatas en capas en una bandeja de horno con 3 cucharadas de aceite de oliva y sal. Hornéalas hasta que se doren durante unos 50 minutos. Mientras tanto puedes ir haciendo la salsa. Calienta dos cucharadas de aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto. Sofríe la cebolla y las guindillas removiendo ocasionalmente durante 4-5 minutos. Añade el ajo y sofríe durante otros 2 minutos. Súmale el vino blanco y aumenta el fuego para cocinar la salsa a fuego fuerte hasta que el vino se haya reducido a la mitad, entonces añade tomate triturado y remuévelo. Después añade tomates cortados y aplastados y remuévelo todo bien reduciendo el fuego para que se cueza a fuego lento mientras se hacen las patatas. Si lo prefieres puedes pasar la salsa por la batidora para que quede más suave.

Cuando las patatas se hayan dorado, mézclalas con la salsa de tomate y sigue tostándolo todo hasta que la salsa de tomate comience a caramelizarse sobre las patatas.

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